May 1st, 2008

Aquel otro país.

Infiltra su presencia ineludible
a pesar de haber nunca existido,
o mas bien, de cesar el haber sido
en un pasado ahora irredimible.

Si no en recuerdo, en el difícil acto
de olvidar a la luz de la evidencia.
O en el falaz recuento de la ciencia,
que dice de tres siglos: “entreacto”.

Allí están los palacios, los conventos,
los paisajes labrados en la historia,
los sabores, las leyendas y la caña.

Nos habla en el clamor de mil acentos,
vedándonos negarle la memoria;
El virreinato de la nueva España.